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ISP alerta sobre riesgo de consumir planta de Cannabis para uso medicinal.

El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) alerta a la comunidad el riesgo que tiene consumir planta de cannabis (cogollo) para uso medicinal, debido a que aún se desconocen los efectos en el organismo de todos sus componentes, lo que puede poner en riesgo la salud de las personas.
La cannabis, entendida como las sumidades floridas de la planta, contiene por lo menos 80 cannabinoides identificados, pero sólo existen estudios de las propiedades terapéuticas de dos de ellos, que son el Tetrahidrocannabinol (THC) y Cannabidiol (CBD).
La cannabis además contiene más de 400 compuestos químicos no cannabinoides, tales como terpenos, flavonoides, fenoles, entre otros, que pueden ser riesgosos para quienes están en tratamiento médico debido a las posibles interacciones con otros fármacos.
“Consumir cannabis en forma de cogollo, ya sea vía respiratoria, digestiva u otra, es un riesgo para la salud debido a que se desconocen los efectos de la gran mayoría de sus componentes, y es muy posible que se produzcan interacciones químicas y farmacológicas. Todos estos riesgos son más graves en menores de 21 años debido a que el sistema nervioso central no ha terminado de madurar”, afirmó Carlos Bravo, Jefe Subdepartamento Control de Comercio Exterior, Estupefacientes y Psicotrópicos.
En cuanto a las plantaciones de los Clubes Cannábicos para fines medicinales, Bravo afirma que según la Ley N° 20.000 del Ministerio del Interior, deben estar autorizadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Para estos efectos, existen un Protocolo de Colaboración y Coordinación entre el SAG, la Subsecretaría del Interior y el Instituto de Salud Pública (ISP), que permite a las autoridades competentes resolver este tipo de solicitudes.
“El ISP se pronuncia técnicamente sobre la finalidad declarada por quien solicita la autorización de plantación de cannabis, en lo relativo al resguardo de la salud pública, y en este caso los clubes no cuentan ni con la autorización del SAG, ni la validación técnica del ISP para el uso medicinal”, señaló Bravo.
Uso de medicamentos en base a cannabis
Actualmente en Chile existe un medicamento registrado en base a cannabis que cumple con los requisitos reglamentarios de calidad, y ha demostrado su seguridad y eficacia. El producto es formulado en base a THC y CBD, y está indicado en el tratamiento de la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple.
Además, el ISP aprobó el primer estudio clínico en Chile de un fármaco en base a cannabis denominado “Ensayo Clínico Doble ciego, Aleatorizado, Controlado con placebo y de grupos paralelos para la evaluación de la eficacia de un Extracto de Cannabis Medicinal, como coadyuvante en la Disminución del Dolor Oncológico”.
De igual forma, y para cuidar la salud de los usuarios de cannabis medicinal, el ISP ha autorizado el uso personal con receta médica, de un extracto de cannabis fabricado por un laboratorio nacional.
“El producto está estandarizado y se conoce exactamente sus componentes y cantidades, además de estar elaborado por un establecimiento autorizado bajo las normas de Buenas Prácticas de Manufactura, que garantizan su calidad. De esta manera, evitamos que los usuarios de cannabis con fines medicinales consuman productos artesanales de dudosa procedencia y composición desconocida”, afirma Bravo.
En este caso, el médico prescriptor supervisa estrictamente el tratamiento con el extracto de cannabis y reporta al ISP las reacciones adversas que pudieran producirse por el uso, estableciendo un Programa de Farmacovigilancia activa.

 

El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) alerta a la comunidad el riesgo que tiene consumir planta de cannabis (cogollo) para uso medicinal, debido a que aún se desconocen los efectos en el organismo de todos sus componentes, lo que puede poner en riesgo la salud de las personas.

La cannabis, entendida como las sumidades floridas de la planta, contiene por lo menos 80 cannabinoides identificados, pero sólo existen estudios de las propiedades terapéuticas de dos de ellos, que son el Tetrahidrocannabinol (THC) y Cannabidiol (CBD).

La cannabis además contiene más de 400 compuestos químicos no cannabinoides, tales como terpenos, flavonoides, fenoles, entre otros, que pueden ser riesgosos para quienes están en tratamiento médico debido a las posibles interacciones con otros fármacos.

“Consumir cannabis en forma de cogollo, ya sea vía respiratoria, digestiva u otra, es un riesgo para la salud debido a que se desconocen los efectos de la gran mayoría de sus componentes, y es muy posible que se produzcan interacciones químicas y farmacológicas. Todos estos riesgos son más graves en menores de 21 años debido a que el sistema nervioso central no ha terminado de madurar”, afirmó Carlos Bravo, Jefe Subdepartamento Control de Comercio Exterior, Estupefacientes y Psicotrópicos.

En cuanto a las plantaciones de cannabis para fines medicinales, Bravo afirma que según la Ley N° 20.000 del Ministerio del Interior, deben estar autorizadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Para estos efectos, existen un Protocolo de Colaboración y Coordinación entre el SAG, la Subsecretaría del Interior y el Instituto de Salud Pública (ISP), que permite a las autoridades competentes resolver este tipo de solicitudes.

“El ISP se pronuncia técnicamente sobre la finalidad declarada por quien solicita la autorización de plantación de cannabis, en lo relativo al resguardo de la salud pública. En cuanto a los establecimiento donde venden cogollo de cannabis para fines medicinales, estos no cuentan ni con la autorización del SAG, ni la validación técnica del ISP para el uso medicinal”, señaló Bravo.

Uso de medicamentos en base a cannabis

Actualmente en Chile existe un medicamento registrado en base a cannabis que cumple con los requisitos reglamentarios de calidad, y ha demostrado su seguridad y eficacia. El producto es formulado en base a THC y CBD, y está indicado en el tratamiento de la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple.

Además, el ISP aprobó el primer estudio clínico en Chile de un fármaco en base a cannabis denominado “Ensayo Clínico Doble ciego, Aleatorizado, Controlado con placebo y de grupos paralelos para la evaluación de la eficacia de un Extracto de Cannabis Medicinal, como coadyuvante en la Disminución del Dolor Oncológico”.

De igual forma, y para cuidar la salud de los usuarios de cannabis medicinal, el ISP ha autorizado el uso personal con receta médica, de un extracto de cannabis fabricado por un laboratorio nacional.

“El producto está estandarizado y se conoce exactamente sus componentes y cantidades, además de estar elaborado por un establecimiento autorizado bajo las normas de Buenas Prácticas de Manufactura, que garantizan su calidad. De esta manera, evitamos que los usuarios de cannabis con fines medicinales consuman productos artesanales de dudosa procedencia y composición desconocida”, afirma Bravo.

En este caso, el médico prescriptor supervisa estrictamente el tratamiento con el extracto de cannabis y reporta al ISP las reacciones adversas que pudieran producirse por el uso, estableciendo un Programa de Farmacovigilancia activa.

 

Fuente: http://www.ispch.cl/noticia/25151 

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