¿Es posible que el Cannabis pueda combatir los tumores?

Medicina Cannabica

Breve Historia

  • Los cannabinoides interactúan con el cuerpo a través de receptores de cannabinoides naturales integrados en las membranas de las células corporales; tienen un largo historial de aplicación para combatir el dolor y trastornos convulsivos
  • Los médicos que emplean el cannabis medicinal también lo han utilizado para tratar los efectos secundarios relacionados con el cáncer; e incluso la evidencia sugiere que esta hierba podría tener efectos antitumorales por sí sola
  • El cannabis es proapoptótico, lo que significa que puede desencadenar el suicidio de las células cancerígenas mientras que deja intactas las células sanas; y también es antiangiogénico, lo que significa que interrumpe el suministro sanguíneo a los tumores
  • Al parecer la combinación de CBD y THC es más efectiva para combatir el cáncer que alguno de los dos por separado. Además, es importante el orden en que son administrados; ya que, cuando fueron suministrados después de la quimioterapia, indujeron una mayor apoptosis (muerte celular) que cuando eran administrados antes del tratamiento
  • Otro estudio reciente sugiere que el CBD del cáñamo podría ser útil para combatir el cáncer de ovario, ya que reduce la metástasis y ralentiza el cáncer de ovario aún más que el medicamento Cisplatin

Por el Dr. Mercola

El cannabis medicinal tiene un largo historial de aplicación como analgésico natural,1 y ahora es legal en 30 estados de los Estados Unidos;2,3 en la mayoría se permite el uso limitado de marihuana medicinal bajo ciertas circunstancias médicas.

Las cualidades medicinales de la marihuana se deben fundamentalmente a su alto contenido (alrededor del 10 al 20 %) de cannabidiol (CBD), terpenos medicinales y flavonoides.

El tetrahidrocannabinol (THC) es el componente psicoactivo de la marihuana que le produce la sensación de “estar dopado”, pero también tiene valiosos beneficios médicos, por lo que en función del problema, se debe disminuir o incrementar más la dosis de THC. Los cannabinoides interactúan con su cuerpo por medio de los receptores de cannabinoides naturales integrados en las membranas de las células corporales.

Hay receptores de cannabinoides en el cerebro, pulmones, hígado, riñones, sistema inmunológico y más. Las propiedades terapéuticas y psicoactivas de la marihuana se producen cuando un cannabinoide activa estos receptores de cannabinoides.

El cannabis tiene un largo historial de uso para el dolor, convulsiones y más

El gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), posee una patente del CBD como antioxidante y neuroprotector, una situación irónica y paradójica si consideramos que la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos ha clasificado el cannabis como una sustancia controlada de la Lista 1, que por definición, no se ha aceptado como una tratamiento médico.

Esta clasificación federal también dificulta, prolonga y vuelve aún más costoso estudiar los efectos de la marihuana en la salud. Los laboratorios tienen que superar muchos vacíos legales antes de que se les conceda permiso para estudiar los medicamentos de la Lista 1.

A pesar de tales dificultades, un sin número de estudios han encontrado una amplia variedad de aplicaciones para esta hierba. Por ejemplo, The Journal of Pain,4 una publicación de la Sociedad Americana del Dolor, tiene una larga lista de estudios sobre los efectos analgésicos del cannabis.

Además, el cannabis se ha utilizado durante más de 80 años para los trastornos convulsivos resistentes a los medicamentos. En enero de 2015, la Academia Americana de Pediatría actualizó el informe de sus políticas sobre la marihuana,5 al reconocer que los cannabinoides, “hoy en día, podrían ser una opción para … atender niños con padecimientos limitantes o severamente debilitantes, y para quienes son insuficientes las terapias actuales”.

De acuerdo con el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas,6 que también tiene información relacionada con los aspectos medicinales de la marihuana, se han realizado ensayos preclínicos y clínicos para analizar la marihuana y varios extractos para tratar diversos padecimientos, incluyendo las enfermedades autoinmunológicas, como la esclerosis múltiple y Alzheimer, inflamación, trastornos por uso de sustancias y desordenes mentales.

El aceite de CBD también ha demostrado7 proteger el cerebro de los pacientes que han sufrido derrames cerebrales y Parkinson. También, podría ralentizar la neurodegeneración causada por el abuso del alcohol.

El cannabis demuestra ser una promesa como agente anticancerígeno

Los médicos que trabajan con cannabis medicinal también lo han utilizado para tratar los efectos secundarios relacionados con el cáncer, e incluso la evidencia sugiere que esta hierba podría tener efectos antitumorales por sí sola, lo cual es sustentado por docenas de estudios que señalan la efectividad de la marihuana contra múltiples tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de cerebro, mama, próstata, pulmón, tiroides, colon, pituitaria, melanoma y leucemia.

El cannabis combate el cáncer a través de al menos dos mecanismos que dificultan el crecimiento y la diseminación del cáncer; primero, es proapoptótico (desencadena la apoptosis o el suicidio de las células cancerígenas, sin afectar a las células sanas) y, segundo, es antiangiogénico (es decir que, corta el suministro sanguíneo del tumor). Como informó recientemente Scientific American:8

“… Si bien, los datos disponibles son limitados, hasta ahora, la investigación realizada en relación a los efectos antitumorales de los cannabinoides demuestra que podrían ser una gran promesa.

Por ejemplo, la revista Internacional Journal of Oncology publicó un estudio9 el año pasado, el cual indicaba que los cannabinoides destruían exitosamente a las células cancerígenas y que los beneficios se incrementaban cuando eran combinados con la quimioterapia.

Uno de los primeros estudios preclínicos10 que realizamos recientemente, también encontró que las células cancerígenas derivadas de muestras sanguíneas de los pacientes, eran diferencialmente sensibles a los dos principales compuestos activos del cannabis–tetrahidrocannabinol (THC) y ácido tetrahidrocannabinólico (THCA).

En los últimos años se han realizado diversos estudios de laboratorio y en animales sobre cáncer de colon, mama y cerebral,11 que indican que los cannabinoides podrían inhibir el desarrollo tumoral al bloquear el crecimiento celular, lo cual causaría la muerte celular y bloquearía la creación de vasos sanguíneos que los tumores requieren para desarrollarse“.

La combinación de CBD y THC puede mejorar la efectividad de los medicamentos anticancerígenos

De acuerdo con el estudio de la revista International Journal of Oncology mencionado anteriormentefitocannabinoides “manifiestan una acción anticancerígena cuando se utilizan solos, y un sin número también ha demostrado combinarse de forma favorable in vitro en células de leucemia para potenciar un efecto”.

Cuando los cannabinoides fueron combinados con los medicamentos para la leucemia, citarabina y vincristina, se obtuvieron los mejores resultados.

“Los resultados demuestran que diversos cannabinoides podrían combinarse para generar un efecto superior en comparación con el que se lograría si los componentes se utilizaran por separado”, escriben los investigadores, al señalar que el CBD y THC en combinación parecían ser más efectivos que cualquiera de ellos por sí solos.

Descubrieron que también era fundamental el orden con el que se suministraban. Cuando los cannabinoides se administraban después de la quimioterapia, inducían una mayor apoptosis o muerte celular programada. Cuando se administraban antes, lograban el efecto opuesto. De acuerdo con los autores:

Nuestros resultados sugieren que cuando ciertos cannabinoides se combinaban entre sí, el producto resultante podía combinarse sinérgicamente con medicamentos comunes contra la leucemia, lo que permitía que la dosis de los agentes citotóxicos se redujera de forma drástica y aun así continuara siendo eficaz.

Sin embargo, el orden de administración del medicamento es fundamental para que estas triples combinaciones sean exitosas, y eso debe considerarse al planificar dichos tratamientos“.

El CBD de cáñamo demuestra ser una promesa para combatir el cáncer de ovario

Otro estudio reciente sugiere que el CBD del cáñamo podría ser útil contra el cáncer de ovario. Las plantas de cáñamo y marihuana pertenecen a la misma familia, pero tienen un contenido diferente de THC.

Si bien, las plantas de marihuana tiene cantidades variables de THC, el cáñamo contiene muy poco o nada de este ingrediente psicoactivo. De acuerdo con un informe de Medical News Today,12 la Facultad de Farmacéutica de la Universidad Sullivan, en Louisville, Kentucky, es “un centro de investigación sobre la posible capacidad anticancerígena del cáñamo”.

Recientemente, dos de sus investigadores de laboratorio presentaron los hallazgos de dos de sus estudios en la conferencia de la Sociedad Americana de Bioquímica y Biología Molecular, en San Diego.

En el primer estudio,13 se descubrió que una cepa llamada cáñamo de Kentucky reducía la capacidad de migración celular del cáncer de ovario, lo que sugiere que podría utilizarse de forma eventual para ayudar a prevenir la metástasis del cáncer de ovario.

El segundo estudio,14 encontró que el cáñamo de Kentucky reducía la secreción de interleuquina IL-1 beta en las células de cáncer de ovario, lo que podría disminuir la inflamación relacionada con el desarrollo del cáncer.

Además, los investigadores descubrieron que el cáñamo de Kentucky “ralentiza el cáncer de ovario de manera similar, o incluso mejor, que el medicamento que se utiliza actualmente contra este tipo de cáncer, Cisplatin”. Ahora, el equipo planifica estudios adicionales en ratones, con la esperanza de aplicarlo después en ensayos en los que participen humanos.

Cannabis versus opioides

Como se mencionó anteriormente, el cannabis tiene propiedades analgésicas comprobadas, y la evidencia sugiere que también podría ser muy útil para las personas que tienen problemas de adicción a opioides, ya que puede aliviar los síntomas de abstinencia.

En un estudio reciente,15,16,17 participaron 138 adultos mayores (de 61 a 70 años de edad) con osteoartritis, estenosis o dolor crónico de cadera o rodilla, a quienes se les recetó marihuana medicinal para evaluar la efectividad de la hierba contra el dolor, y si influía de alguna manera en el uso de opioides.

El 18 % de los pacientes disminuyó moderadamente el uso de otros analgésicos; 20 % redujo significativamente el uso de opioides y 27 % dejó de utilizar opioides por completo. En total, el 91 % indicó que les recomendarían el cannabis a otras personas.

El 45 % de los pacientes participantes en el estudio utilizó aceite vaporizado, 28 % tomó pastillas y 17 % empleo aceite con marihuana por vía tópica. El 21 % utilizó cannabis una vez al día, 23 % lo uso dos veces al día y 39 % lo empleo más de dos veces al día.

Los resultados fueron presentados en la reunión anual del 3 de mayo de la Sociedad Americana de Geriatría, en Orlando, Florida. En una declaración anónima, uno de los participantes escribió: “Mi calidad de vida ha aumentado considerablemente desde que comencé a usar marihuana medicinal. Utilicé opioides durante 15 años, y marihuana por seis meses, [y he] dejado de utilizarlos por completo”.

La coautora, Dra. Diana Martins-Welch, médico en la División de Medicina Paliativa y Geriátrica del Departamento de Medicina de Northwell Health, también señaló que ha logrado que los pacientes dejen de utilizar opioides por medio de la marihuana medicinal.

La legalización del cannabis ha disminuido de forma considerable las muertes por sobredosis de opioides

Otro importante beneficio del cannabis es el hecho de que no produce ningún riesgo de sobredosis o muerte. De hecho, la investigación de Rand Corporation demuestra que ha disminuido en un 20 % el número de muertes por sobredosis de opioides en los estados que han legalizado la marihuana medicinal, lo que sugiere que legalizarla en todo el país podría salvar hasta 10 000 vidas al año.

En combinación, estos beneficios la convierten en la opción principal contra el abuso desenfrenado de opioides e incremento de muertes por sobredosis.18

El Jefe médico corresponsal de CNN, Dr. Sanjay Gupta, publicó recientemente una carta abierta al fiscal general de los Estados Unidos, Jeff Sessions, en la que le exhortaba a cambiar su postura sobre el cannabis para ayudar controlar la epidemia de opioides.

“El cannabis no solo puede auxiliar para tratar diversos padecimientos, como la epilepsia, esclerosis múltiple y dolor, algunas veces, es lo único que funciona … Ha llegado el momento de que la marihuana medicinal, segura y regulada, esté disponible a nivel nacional”, escribe Gupta, y agrega:

[T]al vez la cuestión más significativa sea que los compuestos presentes en el cannabis pueden curar el cerebro de un enfermo adicto, al ayudarle a interrumpir el ciclo de adicción. No existe otra sustancia conocida que pueda lograr todo eso.

Si tuviéramos que … diseñar un medicamento para poder eliminar la epidemia de opioides, probablemente sería muy parecido al cannabis“.

El cannabis alivia la depresión, ansiedad y estrés

Otra investigación reciente19 demuestra que el cannabis puede ayudar a aliviar los síntomas de depresión, ansiedad y estrés.

Por desgracia, en la mayoría de los estados donde se ha legalizado esta hierba para uso médico, la depresión y altos niveles de estrés no son reconocidos como padecimientos que califiquen para adquirir un permiso de cannabis medicinal. En gran parte, es debido a la falta de sustento científico, indicó Carrie Cuttler, Ph.D., autora del estudio.

Para evaluar la efectividad del cannabis para apoyar la salud mental, el equipo analizó los datos obtenidos por medio de Strainprint, una aplicación móvil con la que los usuarios de cannabis pueden monitorear los cambios en los síntomas después de emplear diferentes dosis y quimiotipos de cannabis. En general, los síntomas de depresión informados disminuyeron en un 50 % y el estrés percibido se redujo en un 58 % al utilizar la marihuana medicinal.

De las personas que inhalaron cannabis, más del 89 % informó una menor sensación de depresión; casi el 94 % informó una menor sensación de ansiedad y más del 93 % informó menos síntomas de estrés.

Después de 10 inhalaciones o más, se logró la mayor disminución en la sensación de estrés, mientras que hacer tan solo dos inhalaciones disminuyó los síntomas de depresión y ansiedad.

Estos son resultados muy sorprendentes, pero los autores señalan que “podrían haber sido exagerados en la muestra actual, porque es menos probable que las personas que regularmente manifiestan síntomas agravados después de consumir cannabis, continúen utilizándolo para tratar sus síntomas y monitorear los cambios con el paso del tiempo”.

Además, otros estudios han demostrado que el cannabis podría ser muy útil para las personas que padecen el trastorno de estrés postraumático.20,21 La marihuana suprime el recuerdo de los sueños, y para los que tienen pesadillas, podría representar un gran cambio.

También, se informa que ayuda a las personas a mantenerse enfocadas en el presente, lo que es beneficioso para quienes padecen reviviscencias.

Al parecer el THC es beneficioso en particular contra la demencia

Curiosamente, la investigación realizada con animales22 ha demostrado que el THC, el componente psicoactivo de la marihuana, tiene un efecto particularmente beneficioso en el envejecimiento cerebral.23,24

En vez de atenuar o deteriorar la cognición de los adultos mayores, al parecer revierte el proceso de envejecimiento y mejora los procesos mentales, lo que incrementa la posibilidad de ser empleado en el tratamiento de la demencia.

Para probar esta hipótesis, los ratones recibieron una pequeña dosis diaria de THC en el transcurso de un mes a la edad de 2 meses, 12 meses y de nuevo a los 18 meses de edad. Es importante saber que, por lo general los ratones viven alrededor de 2 años. La dosis fue lo suficientemente pequeña como para evitar cualquier efecto psicoactivo.

Las pruebas evaluaron las habilidades de aprendizaje, memoria, orientación y reconocimiento de los animales. Curiosamente, los ratones de 18 meses de edad que recibieron THC demostraron habilidades cognitivas iguales a las de los controles de 2 meses de edad, mientras que el grupo del placebo tuvo un deterioro cognitivo acorde al envejecimiento normal.

Según uno de los autores, el profesor de neurobiología, Andreas Zimmer, de la Universidad de Bonn, “el tratamiento revierte por completo la pérdida de rendimiento de los animales de edad avanzada.

Repetimos estos experimentos muchas veces, y nos percatamos de que tenían un impacto muy fuerte y profundo”. Es aún más notable que, la actividad génica y el perfil molecular en el tejido cerebral fue similar al que tenían los animales que eran mucho más jóvenes.

En concreto, en las neuronas del hipocampo, aparecieron más espinas sinápticas; puntos de contacto necesarios para la comunicación entre las neuronas.

Según Zimmer, el THC parecía haber “regresado el reloj molecular” en los animales tratados con este compuesto. (Las investigaciones previas han demostrado que el cerebro envejece mucho más rápido en los ratones que no tienen receptores funcionales para THC, lo que sugiere que el compuesto podría estar involucrado en la regulación del proceso de envejecimiento).25 Ahora, el equipo planea hacer pruebas para saber si ocurre lo mismo en los humanos.

En un estudio realizado en 2014, los investigadores de la Universidad del Sur de la Florida y Universidad Thomas Jefferson encontraron que proporcionar dosis bajas de THC impedía directamente la acumulación de placa beta amiloide en el cerebro,26,27 que se relaciona con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, y mejora la función mitocondrial cerebral.

De igual manera, la marihuana medicinal es conocida por disminuir algunos de los síntomas que no estaban relacionados con la memoria y que experimentan usualmente las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer, incluyendo la ansiedad, irritabilidad e ira,28 por lo que, es probable que el cannabis proporcione múltiples beneficios a los que padecen demencia y Alzheimer.

¿Podría ser el cannabis una opción adecuada en su caso?

Si bien, no se recomienda el uso recreativo de la marihuana, parece muy evidente que ciertas cepas cultivadas específicamente para potenciar sus cualidades medicinales podrían exhibir un efecto significativamente beneficioso en un sin número de padecimientos y enfermedades diferentes, incluyendo el dolor crónico.

En 2010, el Centro de Investigación Médica del Cannabis publicó un informe29 sobre 14 estudios clínicos sobre el uso de la marihuana para el dolor, la mayoría de los cuales estaban aprobados por la FDA, eran doble ciego y controlados con placebo.

El informe reveló que la marihuana no solo controlaba el dolor, sino que, en muchos casos, funcionaba mejor que las alternativas farmacéuticas. Cuando el cannabis es inhalado, fumado o vaporizado, sus efectos son rápidos y de corta duración.

Por vía oral, su efecto se retarda más y es más impredecible. Al ingerirlo, podría tomarle hasta dos horas para que surta efecto, pero si se dosifica adecuadamente, podría lograr una dosis una vez al día con un medicamento comestible.

En comparación con los opioides y muchos otros medicamentos, el cannabis también es mucho más seguro. El cannabidiol no es toxico y prácticamente es imposible morir a causa de la marihuana. Además, es autolimitante, ya que las dosis excesivas de THC provocan ansiedad, paranoia y náuseas.

Dichos efectos secundarios desaparecen conforme el medicamento es eliminado del sistema sin causar un daño permanente, pero eso le hará considerar dos veces antes de volver a tomar una dosis tan alta. No obstante, si cometiera la misma equivocación con un opioide, probablemente no viviría para contarlo.

Solo asegúrese de acudir con un médico experto en cannabis, ya que es necesario determinar la dosis adecuada de forma cuidadosa. Si ha considerado seriamente el cannabis medicinal para abordar su sensación de dolor, consulte mi articulo con el Dr. Alan Frankel, uno de los principales médicos expertos en el tema del cannabis medicinal en los Estados Unidos. Puede dar consultas telefónicas en caso de necesitar respuestas específicas.

Asimismo, puede obtener más información al revisar mis artículos sobre la Dra. Margaret Gedde, quien dirige una clínica médica alternativa en Colorado, donde se especializan en el uso de cannabis, y Todd Harrison, un abogado experto en la Ley de Alimentos y Medicamentos, sobre la que basa su análisis del actual estatus legal del aceite de CBD.

De igual manera, en el enlace cancer.gov30,31 (el sitio web sobre el cáncer del gobierno de los Estados Unidos) podría encontrar las investigaciones relacionadas con el uso de cannabis. Simplemente, escriba “cannabis” en la barra de búsqueda.

Adicionalmente, podrá examinar detenidamente los estudios médicos a través del sitio PubMed,32 que es un recurso público (de nuevo, solo escriba “cannabis” o algún término relacionado en la barra de búsqueda).

El conocimiento es poder.

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